Bueno. Imposible distinguir al abuelo, entre tantos. Todavía no hacían analisis del ADN. Pero a uno le vi un aire...
Mi niñez, mi adolescencia, no fueron fáciles, pero no me arrepiento de haberlas vivido.
Dios me hizo ateo
La Nelly y el depravado
No hay comentarios:
Publicar un comentario